En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
“El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió”
¿Te han hecho algo malo alguna vez?... ¿Te han lastimado o te han dicho alguna cosa desagradable?... ¿Deberías tratar tú de la misma manera a quien te hizo eso?...
Pero Jesús enseñó que debemos perdonar
“Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial” (Mateo 6:14)
Ahora te invito a decir de todo corazón, la oración que Jesús mismo nos enseñó, porque sólo Jesús nos puede ayudar a perdonar a alguien que nos hizo daño:
Padre nuestro, que estás en el cielo. Santificado sea tu Nombre. Venga a nosotros tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación. Líbranos del mal. Amén
Trabajamos
en el cuaderno a continuación del noveno mandamiento:
DÉCIMO
MANDAMIENTO
“NO
CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS”
El décimo
mandamiento de la Ley de Dios es:
“No codiciarás los bienes ajenos. No
los desearás”
Éxodo 20,17
No debemos codiciar, es decir, querer tener algo a cualquier precio.
Cuando codiciamos cosas tenemos que
examinar nuestro corazón y pensar si eso que queremos es realmente tan
importante.
Una hermana de la codicia es la envidia.
La envidia hace sentir
dolor y tristeza porque “otro tiene lo que yo no tengo”. No permite ver las cualidades
y dones que uno tiene y se está siempre deseando lo que no nos pertenece.
¿Qué opinas del mensaje?




0 comentarios:
Publicar un comentario
¡Muchas gracias por visitarme!
No olvides dejar tus comentarios, leerlos me hará muy feliz